Veo desde la ventana como desde un camión con grua unos operarios instalan un aparejo de iluminación navideña en la calle. Y es que estamos tan sólo a dos meses de Nochebuena, aunque el sol brille como nunca y la previsión dice que hoy llegaremos a los 20 grados Celsius, pero parece ser el aviso de la campaña festiva que comienza en Halloween, seguida por Acción de Gracias y que culmina en las Navidades.
Son las ocho de la mañana y han tardado cinco minutos de reloj en instalar el set y comprobar que funciona. El simple ornamento luminoso que han instalado apenas podrá competir con el rabioso panel de leds que se proyecta -dia y noche- en el escaparate del restaurante de enfrente, con el burdo anagrama: RICO POLLO y que si se mira fijamente durante un tiempo creo que podría llegar a causar daños en la retina. Eso sí, llevamos un mes sometidos a su flicker infernal y aun no hemos sentido el menor deseo de comprobar que tal afirmación sea cierta, sobre todo despues de asomarnos al mostrador y contemplar toda la serie de cadaveres de ave con color de piel cancerígeno que parecen llevar girando sobre su propio eje desde el día que abrieron el garito.
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Actualidad y evasión
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David quiero una foto a modo de documebto grafico. Siempre me gan fascinado las luces de neon, ;) abrazos dsd Barcelona
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