Actualidad y evasión

miércoles, 22 de mayo de 2013

La ciudad crece


La ciudad crece a medida que escribimos sobre ella. Crece en sus cuatro dimensiones, las espaciales y la del tiempo, conectándose con otras temporalidades que coexisten en ella. Crece en la realidad y crece en la ficción, y más allá de todo límite entre la una y la otra. Crece enroscada en sí misma como mala hierba que se acomoda al terreno, a las palabras que son a veces guijarros, a veces sustrato.

La ciudad crece hacia el otro, que nos mira desde una indiscreta ventana y a pesar de él. Crece salvaje y tóxica, haciéndose vulgar y a la vez misteriosa, como si una palabra más o menos que se dijera sobre ella tuviera la capacidad de decidir alguna cosa sobre todos nosotros.



lunes, 20 de mayo de 2013

Sala de billar




Bajamos al sótano en el lugar del evento donde una ruidosa recepción esta teniendo lugar; una exposición de cuadros de alguna asociación que alquila el espacio. Debido al colorido excesivo de los cuadros en las paredes, tal vez por la  inadecuada iluminacion, y a la muchedumbre parloteadora, soy guiado inconscientemente hacia una zona oscura a la derecha, que se trata de una antigua sala de billar. 

Hay algo en la luz vieja de la sala, en la patina del mobiliario y en el azulejo británico que me hace sentir una tranquilidad insólita, como si perteneciera mas a ese tipo de espacios que a la prefabricada comodidad habitual. Me siento en una vieja silla cuya madera cruje a cada uno de mis movimientos. Así que me quedo quieto, y me fundo con la escena.


lunes, 13 de mayo de 2013

s/t

David García Casado 2013

miércoles, 8 de mayo de 2013

viernes, 3 de mayo de 2013

TETRIS

Cruzo la isla en horizontal y abandono la perspectiva, no quiero ni mirar. Quizá por el habito de mirar pantallas me incomoda ajustar la mirada al infinito, como si algo se me fuera a escapar.

No quiero distinguir entre signos ni entender de formas famosas. La curva de Nike bien podría ser un codo reflejado en un escaparate, qué mas da. Times Square es la guerra, pero yo ahí me siento como un escarabajo pelotero, ajeno al tumulto y centrado en la tarea de componer formas, haciendo un Tetris urbano en la pantalla del Instagram