Actualidad y evasión

miércoles, 24 de abril de 2013

Blown away




El ruido de las sirenas sepulta el runrun de mis pensamientos, asi que me tomo otro cafe para subirlos de volumen. 

Sopla viento, como casi siempre. Es un viento racheado pero incesante, que parece apremiar a moverse. Todo aquí esta obligado a moverse; por eso nos fascinan tal vez esos rascacielos de siempre, inmóviles y eternos como mausoleos. 

Bebo el cafe sentado en unos bancos de ladrillo y un pájaro se acerca como si escuchara lo que estoy pensando; haciendo alarde de que tanto en lo que se refiere al viento como al movimiento me supera con creces. 


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sábado, 13 de abril de 2013

sábado, 6 de abril de 2013

Desde el vacío


He visto que las cosas
cuando buscan su curso encuentran su vacío.
Hay un dolor de huecos por el aire sin gente
y en mis ojos criaturas vestidas ¡sin desnudo!

Federico García Lorca. “Poeta en Nueva York”


La biblioteca central de Manhattan tiene más vacío que libros y numerosas salas en las que éste se celebra, el legado de poetas y novelistas y su elocuente ausencia.

Escribo hoy esto en el café, rodeado de los escritores que quieren serlo - es una simple decisión. Para nosotros la presencia es importante, estar aquí, trabajar un poco, demostrar(nos) que lo hacemos. Poco más que un hobby, … hasta que encontramos el vacío.

El vacío es una invitación que no podemos declinar. Seductora como el calor humeante de una taza de café en un día de invierno. Una especie de higiene metafísica que nos pone del lado de la nada, en el centro de las combinaciones infinitas de palabras. Infiltrados, junto a otros que también hablan o han hablado del vacío, desde el vacío. 



miércoles, 3 de abril de 2013

Parásito


Una lona azul cubre la inutilizada escalera de incendios del viejo edificio de Charles Scribner's Sons, la editorial que publico a Hemingway, Scott Fitzgerald y tantos otros grandes autores.

Es un edificio precioso que hoy ocupa una tienda de cosméticos. Las curvas que genera el viento en la tela me recuerdan a un insecto, un parásito adosado al edificio. O también a una señora gorda, un Botero adosado de la misma forma a la cultura, atribuyéndose virtudes que no le corresponden.

viernes, 29 de marzo de 2013

Small ball



Una mañana de sol radiante, amplificado por las cristaleras de los edificios, cruzo ese río de tráfico que es Park Avenue y avanzo por la calle perpendicular donde hay una enorme construcción. Un grupo de obreros desayunan, joviales. En un lateral de la calzada que han habilitado para ellos han dispuesto sobre una mesa de obra unos vasos de café y varias cajas de Dunkin donuts que devoran. El sol resplandece en sus chalecos reflectantes.

Con esa imagen aún en mi cabeza, perdiendo luminosidad poco a poco, como si se le agotase la batería, llego al edificio donde trabajo. Como cada día entro en el ascensor junto con un grupo de personas. Cada uno pulsamos nuestro piso: 11, 18, 25, 31… Escucho la conversación de dos hombres detrás de mi. Uno le pregunta al otro cómo van los negocios, a lo que responde con la frase: "small ball wins the game", una frase usada en el baseball, que hace referencia al trabajo lento y laborioso, más efectivo en conjunto que el golpe de suerte del "home run".


sábado, 23 de marzo de 2013

Sombras




Ayer los edificios mas antiguos de la parte vieja parecian tener una extraña apariencia animal. De nuevo leo las calles como una pantalla en la que se proyecta la auténtica realidad. Formas recortadas, un skyline de sombras en el que se lee el pasado y se interpreta el futuro de la ciudad. 

Por alguna razón me parece escuchar un lamento mudo, grave, que atrae mi mirada hacia los edificios y me inquieta el corazón. 





martes, 12 de marzo de 2013

Encuentros casuales con Philip Roth



Me encuentro con Philip Roth siempre en el mismo lugar, a la misma hora, en la interseccion de la calle 51 con Park Avenue. Va con un maletin de cuero y sombrero marrón y la determinación de alguien que ha hecho tantas veces el mismo recorrido que parece que para él ya no existiera: ni el camino ni los cientos de personas que pueblan el cruce en sus cuatro direcciones. La regularidad de los encuentros y su maletín de trabajo me hace pensar que quizá sea falso que se haya retirado definitivamente, a sus 80 años. Tal vez para él sea hora de hacer balance, otro trabajo no menos laborioso pero para el que parece estar preparado. Mirada inexpresiva, decidido, más alla de un tiempo sobre cuya desaparición ha escrito tanto.