Actualidad y evasión

viernes, 3 de septiembre de 2010

CAUSA COMÚN


Todo fue dicho y aun así siento que algo podría decirse. Pero ¿cómo hablar a  quién ya no puede escuchar?

Aunque sí sigas hablando. En mí mismo por ejemplo, o en todo el presente creado por ti como cuchillas que abrieron los poros de nuestra conciencia.

Pero las palabras nunca significaron nada en realidad si las comparamos con la certeza instantánea del reconocimiento mudo; la fugaz mirada que nos puso al uno en el otro en alguna ocasión, sin más trascendencia que el amor mutuo por el significado, inaprensible plenamente.

Veo tu imagen semi borrosa, como la de quién nunca estuvo ahí del todo, o quizá estuvo con una precisión tal que nunca fuera posible capturar. Nunca del todo.

Aquellos a quienes mostraste su pesada temporalidad, su interesada lucha por una vana permanencia, ahora descansarán tranquilos, dedicados a la laboriosa justificación de los actos. Nosotros seguiremos caminando - hacia ningún destino- con tus libros en ristre, acompañados acaso de la absoluta exterioridad de los acontecimientos y de algún amigo tal vez, con el que reírnos de toda esta loca sucesión de signos.


Escrito para José Luis Brea, en su memoria.

domingo, 22 de agosto de 2010

LA OBRA DETRAS DEL AUTOR


A veces resulta que la actividad suponía hacer algo, y en ocasiones esa actividad es la obra.
Bruce Nauman


En la música popular se encuentran multitud de obras que relegan la idea de autor a un segundo plano en favor de la de performer o simple cantante, teniendo en muy numerosas ocasiones más éxito comercial las interpretaciones que las versiones originales. Para la industria musical las figuras del autor y cantante están en ocasiones tan separadas que ni siquiera el propio autor llega a grabar nunca las canciones que compone puesto que ese no es a menudo su trabajo. Si un cantante quiere grabar un hit ¿por qué componer una canción cuando puede tirar de readymade hits, situarlos en otro contexto -como Elvis con los grandes éxitos de la tradición negra- e imprimirles así un nuevo carácter?

Algo que Duchamp ya puso de manifiesto en el mundo del arte visual de principios de siglo con la idea de los Readymades ¿por qué modelar una escultura cuando se puede coger un objeto ya fabricado, situarlo en otro contexto -el museo- y darle así una nueva función? La diferencia aquí es que un botellero, por ejemplo (según el famoso readymade de 1914), carece de derechos de autor al tratarse de una obra industrial de reproducción, o mejor dicho, posee un derecho de patente por el que se carga una pequeña cantidad cuya fabricación a gran escala hace que sea rentable.

Estos pensamientos cruzados nos hacen plantearnos por qué una obra de arte que puede ser reproducida a escala industrial no lo sea, y nos parece un abuso histórico que se controlen las ediciones y las copias con fines únicamente especulativos. Desde nuestro modo de ver, el que una obra de Duchamp posea derechos de reproducción es algo ilógico (¿qué magia hace que un objeto artístico valga más que otro idéntico industrial?), que lo posea una fotografía de la obra lo es aún más, y en definitiva, que la propia obra posea valor, el botellero por ejemplo, es demencial, máxime cuando existen múltiples reproducciones “industriales” y el valor fetiche, como ilustre antiguedad si se quiere, es nulo, sabiendo incluso que el propio objeto que utilizara Duchamp se perdió, restituyéndose por otro en 1964.

Tantos años de desmontaje de la figura del autor parecen no haber servido de nada cuando hoy por hoy la autoría se imprime como código genético exclusivo de los productos culturales. Cada imagen, aunque repetible y apropiable, parece ser considerada única, y ello a pesar de las diferencias significativas en su reproducción debida a los formatos de compresión o impresión en todos los medios. Pero aún es más, las influencias de toda índole y procedencia que pueda contener la obra se consideran parte de la misma y propiedad indiscutible del autor, ya se trate de una canción, de una fotografía, de un libro etc. No nos parece lógico que, por poner un posible ejemplo, un fotógrafo utilice una composición de Manet registre tal imagen y prohíba su uso en un libro universitario que pueda poner en evidencia tal relación o exija un pago de reproducción independientemente de su tirada y afán de lucro.

Se puede argumentar ante esto que los que realizan el libro también pueden pueden obtener beneficio, pero lo que habría que definir -si se puede- es, cual es el objeto con el que se comercia en cada caso ya que cada configuración contextual del mismo constituye un nuevo objeto cultural. Lo que parece tener mas sentido aquí es intentar poner en marcha o activar la función cognitiva -operativa o no según - que cumplen en cada caso los objetos culturales. Entendemos que tal labor es la tarea propia de la crítica que pasa por el desarrollo de organismos culturales críticos eficaces cada vez más necesarios. Eso sí, independientes de toda institución museística para evitar en la medida de lo posible la especulación.

En cuanto a la práctica artística, la historia del arte está hecha de relecturas de obras precedentes. El movimiento conceptual nos ha enseñado que ya no es necesario seguir inventando formas (el mundo del diseño no es sino una batidora de pastiches) sino conceptos, es decir formas de pensamiento asociadas a contextos determinados que pueden ser o no materializadas físicamente. En muchas ocasiones su mera indicación es suficiente. Mantener pues una lógica de autoría de las indicaciones más allá de un honorable reconocimiento nos parece un absurdo. Si hay artistas de las ideas, estos deberían de ocupar posiciones no estables sino activas, integradas en otros procesos de creación de mundo más allá de la institución arte.


lunes, 21 de junio de 2010

El verano y la música


Nos gusta escuchar música, especialmente en verano.

 
Allo Darlin' - Dreaming



miércoles, 19 de mayo de 2010

TODAS LAS VIDAS, MI VIDA /SYNECDOQUE NEW YORK

Charlie Kaufman. Synecdoque New York.


"El cielo aquí es muy extraño. A menudo tengo la sensación cuando lo miro de que se trata de una cosa sólida, que nos protege de lo que hay detrás. "
Paul Bowles. El cielo protector.

Todo es texto. Cuando escribo se teje la alfombra, el background, el salvapantallas de mi conciencia. Lo que hay detrás es un lugar en el que nunca se puede realmente estar, ni tampoco ser. "I am not there" escribía Bob Dylan; well, certainly not.
Por eso, sentir la alfombra en mis pies me hace sentirme vivo, aquí, aunque de algún modo siga en mi el impulso de correr la cortina lyncheana. Tal vez porque la sensación está hecha de algo tan efímero como el contacto on y off. Tal vez porque no hay tiempo para vivir todas las sensaciones del mundo. Ni aunque viviésemos eternamente.
La experiencia genera experiencia. El texto produce texto; como en Synecdoche New York (estrenada en España recientemente comoTodas las vidas, mi vida) de Charlie Kauffman. La imposibilidad de la singularidad radical produce el delirio textual que nos intenta definir constantemente, pero el procedimiento de autodefinición es infinito, como el cielo, como el screen del ordenador. Crece en horizontal por falta de espacio y jamás podremos contemplarlo como totalidad única. En el film, como mapa borgiano, el mapa del plató de una obra teatral en Nueva York se convierte en el mapa de la propia ciudad de Nueva York. Dentro de ese escenario la cuestión con la que el director de la obra se enfrenta es cómo cerrar conceptualmente la singularidad de una sola vida dentro de un panorama de narrativas infinito y en expansión (horizontal). Una vida en la que todos los recuerdos se revelan como signos de unión con otras personas, con otras vidas. La sensación de soledad nace cuando nos damos cuenta de que esos recuerdos fueron sólo nuestros, que los otros ni siquiera los recuerdan, o que el mismo recuerdo, según quién viviese los acontecimientos, tiene lecturas múltiples y en muchos casos extremadamente divergentes a la nuestra.
La obra de teatro perfecta no es ya entonces en la que el director define sus recuerdos y selecciona a los protagonistas para dar cuerpo a la ficción sino aquella en la que la ficción, la puesta en escena de las vidas con las que se ha ido tropezando, con sus propios recuerdos, da las pautas al director de cómo vivir la suya propia, en tiempo real. Es entonces cuando todo cobra sentido (o mejor dicho, lo pierde de una vez por todas), cuando la ansiedad por encontrar el título definitivo que selle toda una existencia se nos impone de nuevo, como el nombre propio que nos dan al nacer y que está siempre ahí, en texto legal, hasta el final de nuestras vidas. Podemos intentar esconder ese nombre, despistarlo mediante seudónimos o intentar engrandecerlo a través de nuestra obra pero al final es sólo un nombre, cuya elección carece a menudo de significado.
Lo que denominamos “nuestra vida”, nuestra biografía, es una configuración textual, una pura ficción cuya narrativa como figura central está en crisis. El modelo central, el protagonista, se descentra en todas las vidas con las que entra en contacto generando microrelatos en los que no hay ya Main Stars, estrellas principales, sino una constelación desjerarquizada, un cielo opaco, que como dice el Paul Moresby del libro de Bowles “nos protege de lo que hay detrás”. Un algo, un mismo cielo, todas las vidas, sin sentido pero de las que formamos parte ineludiblemente en un perpetuo nada aún y que nos protegen de ese nada nunca que hay detrás.



sábado, 8 de mayo de 2010

LOS AÑOS BLANDOS



A single man. Tom Ford. 2009






"Ya no puedo pensar lo que quiero. Las imágenes movedizas sustituyen a mis pensamientos” Georges Duhamel *

Me despierto, casi sobresaltado, con un pensamiento suministrado por el desvelo del sueño como si se me revelase una verdad que parece que hace tiempo hubiera olvidado. Se trata de una sensación abstracta, relativa al tiempo en el que vivimos y que, cual representación daliniana, me hace sentir la experiencia cultural actual como algo blando y sobre todo caracterizada por una profunda carencia de contenido. 

Me hace pensar en los años en los que empecé a estudiar y cómo los discursos sobre la crisis del sujeto seguían teniendo absoluta vigencia en las exposiciones artísticas de aquellos años (mediados de los 90). En cómo lo filosófico y lo político en relación con el sujeto post-moderno definían el sentido de lo cultural otorgándole una relevancia específica (que, por otro lado, nunca fue suficiente, ni mucho menos) y unos, podríamos decir, “requisitos mínimos” a la hora de plantear una manifestación artística. 

Hoy en día, el problema filosófico del sujeto parece haberse resuelto, pues nadie ya cuestiona su estatus. Pero no por haber muerto, como proclamara la postmodernidad. El sujeto es hoy un ente diseminado en individualidades diferenciales. Vive, pero lo hace aislado, pues los que se ha destruido no es la idea de sujeto sino los vínculos filosóficos, políticos y materiales –en sentido marxista- que propiciaban la identificación con otros sujetos y por tanto la producción de soluciones simbólicas, de obras de arte con alto contenido revolucionario. 

El sujeto contemporáneo es un sujeto múltiple y diferencial pero no siguiendo el modelo deleuze-guattariano del rizoma sino enraizado, como retorno edípico, al padre capital y a su lógica de afinidad temporal rentable. La filosofía, la política, el discurso, han cedido ante lo tecnológico y su producción narcotizante de imágenes. Es por esto que cada vez hay menos filósofos interpretando los movimientos sociales contemporáneos, que éstos han cedido tribuna analítica a psicólogos, científicos e incluso diseñadores de moda.  

Es ciertamente increíble observar como la calidad de la imagen ha sustituido al contenido cobrando una autonomía inaudita en la definición del valor de los productos artísticos. Todo es imagen con breve fecha de caducidad. Comparemos por ejemplo cualquier película de Fassbinder con A single man de Tom Ford -que he visto recientemente-, por citar dos propuestas que problematizan la sensibilidad homosexual diferencial. El preciosismo de la segunda cobra relevancia como obra de arte pero al poco tiempo se convierte en pastiche inoperativo. La obra de Fassbinder por otro lado deja a un lado lo estético como resultado de una puesta en obra de lo político. Resulta paradójico que sea esta estética la que prevalezca y se reutilice en obras de arte y música actuales y que sea lo político lo que se deseche ahora como pastiche inoperativo. 

Esta penosa lógica de adscripción estética reina en casi todos los ámbitos de la producción artística actual. Desde la programación de los museos a la elección de figuras emergentes al diseño de los contenidos editoriales todo está mediatizado por una lógica de pertinencia estética dictaminada por unos principios tan sumamente evidentes que resultan indignantes. Entre ellos:

-La fe ciega a los dispositivos neotecnológicos

-La información (cuanta más mejor) de todo lo que aparece o puede aparecer en el mercado.

-La juventud (id est – potencialidad para ser manipulado)

Que nadie hable aquí, ni que se le ocurra, del problema del sujeto (a riesgo de ser tachado de majara). 

No se, quizá hay algo de nostalgia en este sueño vespertino que intento relatar, pero también hay reclama profunda, no soy el único que lo hace, de obras y gestos que vuelvan a instaurar, a recuperar, si se quiere, unos principios que en cierto momento parecieron quedar asentados como claves en el fenómeno artístico y éstos pasan por la crítica de cualquier posición blanda ante la experiencia. El tiempo, el sujeto, la muerte, lo político (más importantemente quizás que nunca) siguen siendo temas irresolutos, tal vez irresolubles, pero que desde mi punto de vista son los únicos a través de los cuales el arte puede recuperar valor alguno como herramienta de conocimiento profundo. 







* Citado por Walter Benjamín en La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica.

jueves, 22 de abril de 2010

PIRATAS






Entrevista a AA RECORDS



Se está hablando mucho sobre la piratería, sobre las descargas ilegales de canciones pero no está claro el concepto para cada implicado. ¿Qué significado tiene para vosotros el término “escargas ilegales”(sobre música, claro está)? 
Para nosotros descargas ilegales significa varias cosas pero la mas positiva significa difusion de informacion y libre acceso a la cultura. En realidad no creemos que ninguna descarga sea ilegal. Si nos parece poco legal que se comercie con material no autorizado para ello. 
  
¿Cómo os perjudica? 
AA es una cooperativa pequeña, la gente que compra nuestros discos creemos que los sigue comprando porque saben que la calidad de un original es mayor que una descarga en mp3. De todas formas nuestras tiradas son limitadas y nunca hemos tenido un volumen de ventas tal como para sentirnos perjudicados. 
  
¿El problema surge en la actualidad por el incremento de las descargas ilegales o en verdad es fruto por un cambio en el mercado que pide una transformación? 
No se si lo llamaria problema realmente, pero claramente esta produciendose un cambio, yo creo que AA ha nacido en el seno de este cambio. Todos los artistas de AA nos pasamos entre nosotros lo que hacemos antes de publicarlo porque en realidad somos el publico mas atento que puede tener el colectivo -y el mas critico :) 
  
¿Las discográficas actuales están posibilitadas para adaptarse a la nueva dinámica del mercado? 
Para AA estas son preguntas que no tienen demasiado sentido, no sabemos lo que es la dinamica de mercado aunque algunos creen que deberiamos.Creemos que lo mas importante es que los artistas sean capaces de mantener una dinamica de produccion, que sus discos funcionen, economica o simbolicamente; que se escuchen en definitiva. 
  
Un buen número de sellos independientes se han unido para denunciar al Estado “or daños por la piratería”y han contratado al bufete Roca Junyent. ¿Qué os parece a vosotros esta medida? 

 Si AA fuese una empresa discografica y tuviese empleados, hubiese invertido capital o alguien viviese de ella pues tal vez nos planteariamos algo asi. Pero siempre nos ha sonado mal el termino Pirata , su uso criminalizado... nos gustan los piratas, los piratas buenos... No siempre esta tan claro quienes son los verdaderos "Piratas", verdad? los que actuan de una forma natural por licita supervivencia o los que intentan mantener una hegemonia de poder sobre el flujo. De todos modos denunciar al estado siempre esta bien, yo tal vez lo denunciaria por no apoyar a las pequeñas plataformas culturales...digase sellos musicales independientes u otras. Cortar la difusion de la informacion a traves de internet nos parece un gran error, pedir apoyo economico para poder seguir haciendo labor cultural nos parece bien. 


¿Por qué os habéis o bien sumado o bien la habéis rechazado? 
primera noticia al respecto 
  
¿Es el Estado el verdadero responsable de que la industria musical haya caído como lo ha hecho? 
Culpar a los padres siempre ha sido una manera de quitarse una responsabilidad, eso no quiere decir que no tengan parte de culpa. La culpa de que el mercado no funcione es solo culpa del propio mercado. En Estados Unidos despues del crack del 29 se dejaron de grabar discos durante casi veinte años, eso no significa que se dejase de hacer musica. 
  
¿Tendría que haber en España medidas para favorecer la cultura como en otros países? 
Eso esta mas que claro... es España las ayudas a la  cultura nadie tiene claro a donde van a parar.  Mientras no se le de la importancia que tiene a la cultura musical minoritaria en este  pais no habra nada que hacer 
  
En relación a esta situación, ha habido algunos músicos que han hablado y se han posicionado a favor de ir contra las descargas y otros al revés, las han apoyado. Como sello que sois ¿qué os parece que los artistas apoyen que la gente se descarguen gratis los temas? 
Cada cual es libre de hacer lo que quiera hacer, no es verdad?, Somos totalmente partidarios de las descargas al igual que todo el flujo de informacion que nos ofrece internet. 
  
¿Habría posibilidad de concebir una escena musical sin sellos discográficos? 
Es un hecho que existen escenas musicales sin sellos discograficos y siempre han existido... pongamos el  caso de AA como ejemplo  nosotros no nos consideramos un sello discografico, se trata mas bien de una agrupacion de artistas que funciona de manera cooperativa como plataforma donde publicar discos. Aunque la idea inicial no fuese solo publicar discos, ha resultado ser que es lo que mas hacemos, por eso se tiende a considerarnos un sello discografico 
  
¿Por qué no se venden los discos? ¿Por culpa de la piratería? 
No se? yo creo que es culpa del formato en si? es decir de alguna manera se ha gastado, suena un poco raro pero el CD por ejemplo lleva unos 25  años vendiendose, cuanto dinero se ha hecho del CD como soporte musical ( no me lo puedo imaginar). Existe una tendencia a volver a medios mas "vernaculares" y que nunca han dejado de acompañarnos como el vinilo o el casete. Simplemente creo que hay que cambiar las maneras...tal vez tiradas mas pequeñas, edicciones mas cuidadas para la gente que realmente compra discos y luego el uso de los medios digitales para la gente que solamente quiere la musica pero no desea el objeto. 
  
¿Los consumidores que se bajan las canciones son delincuentes o por otra parte son futuros consumidores de un directo, de un disco o de cualquier material relacionado con el grupo? 
La gente que se baja la musica es publico, que va a escuchar las canciones y va a hablar bien o mal de ellas, y si le gustan y pueden iran a un concierto, tambien seguramente en muchos casos sea una manera de escuchar musica inmediatamente para luego o cuando se pueda comprar el disco. 
  
¿Cuál es el futuro de los sellos? 
Los sellos grandes tienen una idea de futuro distinta a la nuestra, esa idea esta condicionada por conceptos como el que mencionabas de dinamica de mercado y demas. Para nosotros es una cuestion de ganas y de mantener el entusiasmo por lo que hacemos. 
  
¿El mercado digital es la solución? ¿Spotify, etc.? 
El mercado digital es una solucion para el mercado, no para los sellos. 
  
Los conciertos es donde se obtiene un mayor beneficio y de donde viven los músicos. ¿El sello tradicional se tiene que reconvertir en promotor para obtener beneficio? 
Somos muy malos como promotores lo nuestro nunca reporta beneficio. En nuestro caso son los propios artistas los que gestionan sus conciertos y son libres para tocar donde quieran, como quieran y cuando quieran. Nosotros somos un apoyo editorial y tambien ofrecemos una plataforma para ganar visibilidad y facilitar la cooperacion. 



martes, 6 de abril de 2010

FREE


Claes Oldemburg "Free stamp"


El control sobre la transmisión e intercambio de productos culturales es cada vez más limitado, sobre todo cuando se trata de productos demandados por una mayoría. Esta, escudada en el anonimato propio de la masa, parece ostentar de por sí el derecho a experimentar "lo que otros tantos han hecho ya” como si se tratase de una especie de ley de contemporaneidad. Cuando esta situación se impone como norma, el mercado inevitablemente se ve obligado a transformarse o desaparecer. 


Pensemos en el estado de las instituciones e industrias culturales. Los museos están cada vez más asociados a una idea de patrimonio nacional o local -condicionada por el turismo- más que a la de conformar circuitos de producción cultural. La Universidad (after Bologna) pierde consistencia teórica y política a pasos agigantados, se convierte en escuela técnica de nivel superior y se aferra a un conocimiento especializado, cada vez más específico y exclusivo. La industria musical carece de escena, vive del directo de sus artistas y de los derechos de autor ya que la distribución discográfica resulta apenas viable. La industria cinematográfica se sostiene gracias a las subvenciones, a la distribución en DVD y a la creación de  tecnologías de experiencia propias del medio. 


Todas ellas se aferran a formatos o soluciones cuya seguridad está puesta en peligro constantemente. En el caso del Museo, todo el patrimonio se basa en el valor especulativo de las obras de arte, de ahí la insistencia programática de adquisición y consolidación de autores históricos. En el caso de la Universidad es el mercado de trabajo el que determina la necesidad de ciertos sectores o profesiones; pensemos por ejemplo en el número de arquitectos que hay actualmente en paro o viviendo en condiciones de supervivencia comercial, por no hablar de otras tantísimas especializaciones en Masters cuya única función es la de engordar el currículum. Es patente también el momento de reajuste que vive la industria musical, cuando tanto los formatos de escucha como los lugares y dispositivos se han diversificado a tan gran escala. El objeto CD tiene los días contados y no se vislumbra sustituto alguno que no sea el propio archivo digitalizado y puesto en circulación online; pero quién compra lo que se puede duplicar con facilidad y sin pérdidas cualitativas. Por último, el cine, ese medio propio del siglo XX, tan vinculado a la sala de proyección pública y como tantos otros sustituido por el desarrollo de las tecnologías de usuario, privadas. Recientemente escuchamos la amenaza de Hollywood de dejar de distribuir DVDs en España debido al alto índice de piratería. No creo que esa decisión tuviera repercusión alguna en los usuarios. Éstos, antes que pasar por el aro de la Industria se adaptarían, sin duda a otras formas de experiencia, doblarían ellos mismos las películas pirateadas de DVDs americanos, como por otra parte ya viene sucediendo. 



Estamos viviendo, no hay duda de ello, un cambio gigantesco de nociones como la del "derecho de autor" o el pago por la adquisición de información. El uso de la información es radicalmente específico por lo que su tributaje no puede partir de un a priori operativo. Cada reorganización de la información constituye un objeto específico, propio, donde la noción de autoría pierde bastante sentido. Algo que Duchamp ya sabía en 1917 cuando firmó un urinario invertido y le llamó "Fuente".