Jersey City es como las zonas prototipicas de la America contemporánea. Calles cuidadas con aceras amplias y luces que recuerdan a un decorado. Conforman una estampa que parece plastificada, de algún modo impermeable a la vista, demasiado limpia, carente de la pátina que Tanizaki alababa en El elogio de la sombra y que segun él otorga paz a la mirada. Pese a estar a un paso de Manhattan se trata de un entorno radicalmente diferente. Los edificios y calles de la city sí tienen esa pátina que no es fruto del tiempo, como en Europa donde la piedra ancestral cobra diversos tonos de envececimiento, sino en mayor parte de la contaminación, pero que de todos modos tranquiliza la mirada y nos involucra más en la escena.
Pero hay algo fascinante en Jersey y son los edicifios industriales construidos en torno al area financiera y utilizados como estudios por artistas que encuentran espacios mucho mas asequibles en esta zona que por supuesto en Manhattan. Estuvimos visitando algunos en unas jornadas de Open Studios y vimos a artistas que recibian visitantes mostrando sus obras con cierto recelo, con la inercia de quien sabe que no va a vender por estar acostumbrado a ello pero con la leve ilusión de que el milagro pueda producirse y que alguien les diga: "De acuerdo, ¿cuánto por todo esto?" Todos ellos eran artistas de la vieja escuela, pintores, dibujantes, pequeños artesanos que vivien un estilo de vida precioso pero lamenteblemente obsoleto. Nada que ver con la sofisticada Manhattan plagada de artistas cinicos y ya vuelta de todo, pero también de profesionales del arte que han encontrado el carril que les mantiene en el rumbo de la escena o que directamente han crecido en ella.
Actualidad y evasión
domingo, 3 de octubre de 2010
jueves, 30 de septiembre de 2010
Weather report (EC3-30 Sept)
Lluvias torrenciales y calor tropical, humedad del 90 por ciento. Pese al calor parece que estemos sumidos en un oscuro invierno que llegará, sin duda, pero adornado con la iluminación extrema de la precampaña y campaña navideña.
Estamos a miles de kilometros de casa, lejos de una huelga general que aquí es casi inconcebible. Me pregunto si servirá de algo y si el gobierno actual que sujeta a sus ciudadanos con manos de mantequilla tendrá capacidad para revolucionar este momento crítico, para pisar el acelerador y salir del tunel de una vez por todas. Pienso también que aquí, pese a la falta de derechos fundamentales como el de la sanidad, no se concibe la paralisis financiera como un "estado transitorio hacia la recuperación". La crisis no es un estado temporal que hay que superar para volver a donde estabamos antes, es algo que obligatoriamente modifica trayectos, redirecciona capitales y reorganiza territorios. Lo que hace el gobierno de España es tratar a los ciudadanos como seres dependientes del Estado con una política paternalista que no ofrece medios para el cambio ni da pistas u orientación para el mismo, quizá porque carecen de la capacidad creativa suficiente para entender donde se originan nuevos mercados y nuevas areas de crecimiento.
Para mañana han dado bueno creo, eso me pareció entender al hombre de la radio. Escuchar la radio es como volver atrás en el tiempo, sobre todo cuando suena un buen disco de Jazz.
Estamos a miles de kilometros de casa, lejos de una huelga general que aquí es casi inconcebible. Me pregunto si servirá de algo y si el gobierno actual que sujeta a sus ciudadanos con manos de mantequilla tendrá capacidad para revolucionar este momento crítico, para pisar el acelerador y salir del tunel de una vez por todas. Pienso también que aquí, pese a la falta de derechos fundamentales como el de la sanidad, no se concibe la paralisis financiera como un "estado transitorio hacia la recuperación". La crisis no es un estado temporal que hay que superar para volver a donde estabamos antes, es algo que obligatoriamente modifica trayectos, redirecciona capitales y reorganiza territorios. Lo que hace el gobierno de España es tratar a los ciudadanos como seres dependientes del Estado con una política paternalista que no ofrece medios para el cambio ni da pistas u orientación para el mismo, quizá porque carecen de la capacidad creativa suficiente para entender donde se originan nuevos mercados y nuevas areas de crecimiento.
Para mañana han dado bueno creo, eso me pareció entender al hombre de la radio. Escuchar la radio es como volver atrás en el tiempo, sobre todo cuando suena un buen disco de Jazz.
martes, 28 de septiembre de 2010
El corazón de la ficción (EC2-28 Sept)
Brooklyn es un pais. Cada calle es una provincia con sus propios olores, sabores e idiomas. Este entramado de ficcion produce relatos en cada uno de sus crossings. Como la esquina del Smoke de Auster.
Decir que vives en Brooklyn no da demasiados datos; todo (o casi todo) el mundo vive en Brooklyn. Se necesitan algunas coordenadas más, referencias de zonas concretas que dan pistas sobre el estatus socio-económico del entorno. La distancia a la city es muy determinante, pero tambien lo es la conectividad y la calidad de los servicios de una zona.
Hemos alquilado un estudio en Ridgewood. Es aun Brooklyn pero linda al norte con Queens. Se trata de un espacio soleado, con el tamaño idoneo. Nos gusta el barrio.
De noche he pensado que todo esto parece ficción. Una explanada gigantesca con colinas, pero edificadas, donde el unico montón de tierra lo forma una excavadora en trabajos de construcción. Quizá una visita al Empire State nos de una idea aproximada del territorio geográfico, "real". Por ahora todo parece aun un sueño.
Decir que vives en Brooklyn no da demasiados datos; todo (o casi todo) el mundo vive en Brooklyn. Se necesitan algunas coordenadas más, referencias de zonas concretas que dan pistas sobre el estatus socio-económico del entorno. La distancia a la city es muy determinante, pero tambien lo es la conectividad y la calidad de los servicios de una zona.
Hemos alquilado un estudio en Ridgewood. Es aun Brooklyn pero linda al norte con Queens. Se trata de un espacio soleado, con el tamaño idoneo. Nos gusta el barrio.
De noche he pensado que todo esto parece ficción. Una explanada gigantesca con colinas, pero edificadas, donde el unico montón de tierra lo forma una excavadora en trabajos de construcción. Quizá una visita al Empire State nos de una idea aproximada del territorio geográfico, "real". Por ahora todo parece aun un sueño.
lunes, 27 de septiembre de 2010
EL ESTADO DE LA CIUDAD (Intro +1)
El estado de la ciudad (intro)
Nueva York no es el lugar más insólito en el que vivir. Millones de personas conviven en los alrededores de un perimetro urbano gigantesco, en algo que hace tiempo que dejo de ser una ciudad al uso para ser un conglomerado de barrios que se arremolinan en torno a su meca financiera: Manhattan.
Hay algo fascinante en las grandes urbes y es que nadie puede conocerlas nunca del todo ya que están cambiando constantemente. Alguien oriundo de aquí o que haya vivido mucho tiempo en el entorno sabrá sin duda moverse con más rapidez y conocer secretos que para nosotros los profanos son aun inimaginables pero cuando se trata de capturar las dinámicas de un momento actual todos estamos en una misma corriente que es la que determina los acontecimientos y los cambios de flujo. Nada se puede hacer ante esta corriente que se forma en las decisiones tomadas por los consejos de administracion de las corporaciones financieras más que reflejar un estatus, un estado de la ciudad.
En ocasiones las perspectivas más radicalmente subjetivas, conscientes de su parcialidad, alcanzan grados de objetividad mayor que las verdades proclamadas como universales. Tenemos una visión más rica, directa y viva cuando leemos, por poner un ejemplo, los diarios de los propios artistas viviendo en el Paris de principios del Siglo XX en lugar de un tomo de historia de la ciudad en el mismo periodo histórico. Se puede considerar esto si se quiere un diario, un relato, una novela, como se quiera. Pretende en todo caso ser un mero reflejo de mis experiencias; mi propio compromiso con la ciudad determinará pues la dirección de los pensamientos aquí expuestos.
El estado de la ciudad (1)
Los días son calurosos, pegajosos, ultimos coletazos de un verano que se quiere despedir a lo grande. Cuando pasamos por Washington Square el frescor de los arboles nos alivia un poco. Al mismo tiempo que respiramos aire más oxigenado inhalamos tambien la energía ciudadana que nos rodea. Es sábado por la tarde y el parque esta repleto de gente. Más que toda la parafernalia de músicos callejeros y vendedores de artesanías varias nos carga las pilas una positividad multidireccionada: todo el mundo se dirige a todo el mundo. Es como una gran fiesta localizada en el perímetro del parque.
Curioseo en un puesto de libros. El vendedor es un homeless flaco y desdentado con pelo largo blanco despeinado, una pinta infame. Un joven estudiante judío acaba de comprar un libro de obras de Ibsen y discute con el vendedor acerca de la Tora. Esa sola escena, el contraste aparente entre ambos y lo fluido de su comunicación me resulta insolito.
25 Sept
Nueva York no es el lugar más insólito en el que vivir. Millones de personas conviven en los alrededores de un perimetro urbano gigantesco, en algo que hace tiempo que dejo de ser una ciudad al uso para ser un conglomerado de barrios que se arremolinan en torno a su meca financiera: Manhattan.
Hay algo fascinante en las grandes urbes y es que nadie puede conocerlas nunca del todo ya que están cambiando constantemente. Alguien oriundo de aquí o que haya vivido mucho tiempo en el entorno sabrá sin duda moverse con más rapidez y conocer secretos que para nosotros los profanos son aun inimaginables pero cuando se trata de capturar las dinámicas de un momento actual todos estamos en una misma corriente que es la que determina los acontecimientos y los cambios de flujo. Nada se puede hacer ante esta corriente que se forma en las decisiones tomadas por los consejos de administracion de las corporaciones financieras más que reflejar un estatus, un estado de la ciudad.
En ocasiones las perspectivas más radicalmente subjetivas, conscientes de su parcialidad, alcanzan grados de objetividad mayor que las verdades proclamadas como universales. Tenemos una visión más rica, directa y viva cuando leemos, por poner un ejemplo, los diarios de los propios artistas viviendo en el Paris de principios del Siglo XX en lugar de un tomo de historia de la ciudad en el mismo periodo histórico. Se puede considerar esto si se quiere un diario, un relato, una novela, como se quiera. Pretende en todo caso ser un mero reflejo de mis experiencias; mi propio compromiso con la ciudad determinará pues la dirección de los pensamientos aquí expuestos.
El estado de la ciudad (1)
Los días son calurosos, pegajosos, ultimos coletazos de un verano que se quiere despedir a lo grande. Cuando pasamos por Washington Square el frescor de los arboles nos alivia un poco. Al mismo tiempo que respiramos aire más oxigenado inhalamos tambien la energía ciudadana que nos rodea. Es sábado por la tarde y el parque esta repleto de gente. Más que toda la parafernalia de músicos callejeros y vendedores de artesanías varias nos carga las pilas una positividad multidireccionada: todo el mundo se dirige a todo el mundo. Es como una gran fiesta localizada en el perímetro del parque.
Curioseo en un puesto de libros. El vendedor es un homeless flaco y desdentado con pelo largo blanco despeinado, una pinta infame. Un joven estudiante judío acaba de comprar un libro de obras de Ibsen y discute con el vendedor acerca de la Tora. Esa sola escena, el contraste aparente entre ambos y lo fluido de su comunicación me resulta insolito.
25 Sept
lunes, 20 de septiembre de 2010
HUIDA (DE MI MISMO)
Es un cambio físico, una mudanza extrema a otro continente, una partida sin retorno próximo. Dejo atrás dinámicas que quizá recordaré con nostalgia, sonidos que volverán a mi mente como ruido de fondo de una película que ya he visto: el tintineo de una cuchara sobre una taza de café, las toses de un viandante al recorrer el hall de una estación de tren... También se quedan las personas que -a mi alrededor- emitían tales sonidos creando una atmosfera deseada, que buscaba repetir gracias a citas frecuentes. Las palabras proseguirán en pantalla, pero espaciadas con un ritmo incierto.
Dejo también atrás un idioma y las cadencias fonéticas que han contribuido a modelar mi carácter y que proyecto al hablar. Se quedan atrás expresiones que dejaré de utilizar que serán sustituidas por otras nuevas utilizadas aquí traducidas, intentando encajar, o bajo la forma de populares extranjerismos perfectamente asimilados, you know... Se trata de una huida imposible porque de algún modo se que nada se borra nunca del todo, que queda en cierta capa que es imposible resetear y que solo un trauma puede bloquear aunque éste siga ahí, temido y amenazador como un depredador en la oscuridad.
Pero esta no es una huida de un trauma ya que no lo hay. Se trata de un paso hacia adelante, hacia el vacío del futuro (o el vacío futuro como se prefiera). Al igual que las pistas que han sonado de un disco no pesan sobre la aguja, siento que es algo liberador poder situarse sobre la nota que suena en cada momento, on the tracks. Es en ese surco vital donde me doy cuenta de que todas las sensaciones que experimenté al escuchar bellas canciones pasadas no eran mías en realidad sino propias de lo que me rodeaba -lugares, ambientes, sonidos, palabras- que conforman lo que yo mismo soy y que ahora dejo atrás.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
SIN FE EN EL ARTE
Robert Smithson. "Pour"
Una de las últimas palabras que escuché en conferencia a nuestro querido JLB fue que hacía tiempo que él mismo “había perdido algún tipo de fe en el Arte”. Eso, dicho por alguien que ha dedicado toda una vida a hablar y escribir sobre arte y cultura, nos parece que merece ser tenido en cuenta. Recuerdo que en la misma mesa en la que hablaba de ello con palabras gratamente liberadoras, al menos para mí, otro ponente –Darío Corbeira- replicaba que al él sencillamente le encantaba el Arte y que no iba a dejar de hacerlo, que no era una cuestión de fe. Pienso, con todo mi respeto, que tal vez Corbeira no llegó a entender que JLB no hablaba de la práctica del arte sino de la “representación” actual de la misma.
Y cuando hablamos aquí de representación lo hacemos en el sentido de puesta en marcha de una creencia que mueve una Industria formada por Galerías, Fundaciones y Museos que funcionan gracias a dinero privado y sobre todo público (en muchas ocasiones si se invierte dinero privado es para revertir en descuentos fiscales subvencionados con dinero público) a costa de unos productos dotados de cuasirreligiosa aura cuya relevancia viene dada en función de su valor de mercado.
Del mismo modo que la Iglesia funciona gracias a la maquinaria espiritual, a la creencia cultivada de una fe en Dios, la Industria Arte funciona gracias a una misma estrategia abstracta de creencia en un ideal estético –nunca definido e interesadamente nunca definible- que se modula en base a flagrantes operaciones especulativas. El escándalo Damien Hirst es un buen ejemplo de ello. (Interesante es al respecto el documental de Ben Lewis: “La gran burbuja del Arte Contemporáneo” http://esferapublica.org/infoesfera/?p=902)
Muchos somos los que hemos perdido la fe en el arte, los que no podemos tragar la complaciente demostración, montaje tras montaje expositivo, de que las obras de arte aportan contenido a nuestras sociedades. Quizá a un profano se le pueda convencer de que una obra de cualquier artista contemporáneo le está dando una experiencia enriquecedora, pero cómo si no es gracias a la fe en el arte, a la herencia Ilustrada de que todo eso que llamamos Arte, y que en muchos casos ni siquiera entendemos, es bueno para la sociedad, que la hace avanzar. Sólo hace falta un poco de rigor para desvelar la interesada patraña que tal discurso enmascara.
Es ese rigor, la formalización del conocimiento artístico en funciones bien claras y muy pertinentes en nuestras nuevas sociedades, cada vez más congregadas en torno a objetos y protocolos inmateriales en los que el arte -la tradición de formas de experiencia plástica, estética filosófica, estudios visuales y culturales, todos ellos bajo un programa de acción concreto y efectivo- sin fe sino como puro trabajo, tendría mucho que decir.
viernes, 3 de septiembre de 2010
CAUSA COMÚN
Todo fue dicho y aun así siento que algo podría decirse. Pero ¿cómo hablar a quién ya no puede escuchar?
Aunque sí sigas hablando. En mí mismo por ejemplo, o en todo el presente creado por ti como cuchillas que abrieron los poros de nuestra conciencia.
Pero las palabras nunca significaron nada en realidad si las comparamos con la certeza instantánea del reconocimiento mudo; la fugaz mirada que nos puso al uno en el otro en alguna ocasión, sin más trascendencia que el amor mutuo por el significado, inaprensible plenamente.
Veo tu imagen semi borrosa, como la de quién nunca estuvo ahí del todo, o quizá estuvo con una precisión tal que nunca fuera posible capturar. Nunca del todo.
Aquellos a quienes mostraste su pesada temporalidad, su interesada lucha por una vana permanencia, ahora descansarán tranquilos, dedicados a la laboriosa justificación de los actos. Nosotros seguiremos caminando - hacia ningún destino- con tus libros en ristre, acompañados acaso de la absoluta exterioridad de los acontecimientos y de algún amigo tal vez, con el que reírnos de toda esta loca sucesión de signos.
Escrito para José Luis Brea, en su memoria.
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